Parte 4 | Yo Soy La Luz Del Mundo
Juan 8:12 | 7 de junio del 2026
Pastor Joel González



El problema de permanecer en la oscuridad es que terminas confundiéndola con normalidad.
- Juan 8:12 12 Una vez más Jesús se dirigió a la gente y dijo: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida.
- Juan 8:13 13 —Tú te presentas como tu propio testigo —alegaron los fariseos—, así que tu testimonio no es válido.
La oscuridad distorsiona todo, hasta que terminas construyendo tu vida alrededor de lo distorsionado.
- Juan 8:14 14 —Aunque yo sea mi propio testigo —respondió Jesús—, mi testimonio es válido, porque sé de dónde he venido y a dónde voy. Pero ustedes no saben de dónde vengo ni a dónde voy.
La oscuridad había distorsionado tanto su realidad que ya no podían reconocer la luz frente a ellos.
Todos queremos una luz que nos guíe pero no una luz que revele lo que llevamos escondido.
- Juan 8:19 19 Ellos preguntaron: —¿Dónde está tu padre? Jesús respondió: —Ustedes no me conocen a mí ni a mi Padre. Si me conocieran, también conocerían a mi Padre.
Jesús no vino solo a iluminar lo que estaba en oscuridad sino a restaurar lo que estaba distorsionado.
La luz de Jesús no transforma al que la admira sino al que la sigue.
Cuando la oscuridad distorsiona tu realidad, Jesús se convierte en tu claridad.
- Juan 8:31-32 31 Jesús se dirigió entonces a los que habían creído en él, y les dijo: —Si se mantienen fieles a mis palabras, serán realmente mis discípulos; 32 y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.