Parte 9 | El Dominio Propio: ¿Quién Tiene El Control?
Gálatas 5:22-23 | 11 de octubre de 2026
Diácono Henry Amadio



- Romanos 7:15 No hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.
- Gálatas 5:17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, pues estos se oponen el uno al otro, de manera que no podéis hacer lo que deseáis.
· La carne quiere gobernarnos, pero el Espíritu quiere producir en nosotros una vida que agrade a Dios.
- Gálatas 5:22-23 Pero el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley.
- Proverbios 16:32 Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.
· El dominio propio protege lo que el Espíritu Santo está produciendo en nosotros.
I. UNA VIDA SIN DOMINIO PROPIO ES UNA VIDA DESPROTEGIDA
- Proverbios 25:28 Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.
· Una vida sin dominio propio es como una ciudad sin murallas.
· Puedes ser fuerte en muchas áreas y, sin embargo, ser derrotado por aquello que no has aprendido a someter al señorío de Cristo.
- 1 Corintios 6:12 Todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.
· No dejarme dominar por nada, sino vivir bajo el señorío de Cristo.
· Porque aquello que no sometemos al señorío de Cristo puede terminar sometiéndonos a nosotros.
II. EL DOMINIO PROPIO NO ES FUERZA DE VOLUNTAD; ES EL PODER DEL ESPÍRITU GOBERNANDO NUESTRA VOLUNTAD
· El Espíritu obra en nosotros para que nuestra voluntad pueda someterse a Dios.
- Filipenses 2:13 Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

- Proverbios 4:23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.
· La gracia de Dios no elimina nuestra responsabilidad; hace posible nuestra obediencia.
III. EN JESÚS VEMOS EL DOMINIO PROPIO EN SU EXPRESIÓN PERFECTA
· Muchas veces significa someter incluso deseos legítimos al tiempo, propósito y voluntad de Dios.
IV. EL DOMINIO PROPIO PROTEGE NUESTRAS RELACIONES
- Proverbios 29:11 El necio da rienda suelta a toda su ira, más el sabio al fin la sosiega.
· El dominio propio no significa que nunca sentimos enojo; significa que el enojo no nos controla.
· El fruto de una vida gobernada por el Espíritu.